La Cultura, según la Convención Mundial sobre las Políticas Culturales (MONDIACULT) se puede definir, en un amplio sentido, como "el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias" (UNESCO, México, 1982).
Esta definición de Cultura incluye, pues no sólo expresiones materiales sino también las inmateriales, que se transmiten de una generación a otra a través del idioma, la música, actitudes, gestos, prácticas y costumbres entre otras manifestaciones. El Patrimonio Inmaterial incluye todos aquellos elementos que caracterizan a una determinada cultura, como la comida, lengua, indumentaria, vivienda, tecnología, habilidades tradicionales, folclore, ceremonias religiosas, modales, costumbres, creatividad, artes del espectáculo y la transminsión oral de cuentos entre otros.
Aunque durante siglos, la memoria colectiva se ha transmitido mediante estas expresiones inmateriales, su presentación y documentación material es muy reciente. El énfasis puesto tradicionalmente en el estudio y conservación del patrimonio material ha generado un profundo desequilibrio entre estas dos categorías de patrimonio (material e inmaterial) con el resultado de la omisión, y pérdida en ocasiones, de un gran número de expresiones culturales inmateriales.
La UNESCO, en marzo de 2001, definió provisionalmente el Patrimonio Cultural Inmaterial (en él se incluyen tanto el patrimonio cultural como el natural) como "los procesos aprendidos por los pueblos junto con el saber, las destrezas y la creatividad que los definen y son creados por ellos, los productos que elaboran y los recursos, espacios y otros aspectos del contexto social y natural necesarios para su sostenibilidad; estos procesos ofrecen a las comunidades vivas un sentido de continuidad respecto a las generaciones anteriores y son importantes para su identidad cultural, así como para la protección de la diversidad cultural y la creatividad de la humanidad".
De acuerdo con esta definición se establecen, al menos, 3 categorías que componen el Patrimonio Inmaterial, aunque sus límites no se pueden determinar con precisión:
- Expresiones o representaciones en forma física de la cultura o estilos de vida tradicionales de una determinada comunidad (ritos religiosos, sistemas económicos tradicionales, estilos de vida, folclore, etc). Estas expresiones retienen su valor siempre y cuando se mantengan vivas en la cultura o en la economía de la comunidad a la que pertenecen.
- Expresiones individuales y colectivos que no cuentan con forma física: lengua, memoria, tradiciones orales, canciones y melodías tradicionales de transmisión oral, etc.
- Significados simbólicos y metafóricos de los objetos que constituyen el patrimonio material, atendiendo a dos dimensiones: su aspecto físico y su significado, procedente de su historia, de la interpretación que le dan otros y, de su capacidad para vincular pasado y presente.
Una cualidad común a estas categorías, y que las diferencia del patrimonio material, es que el Patrimonio Inmaterial varía de forma inevitable con el tiempo, de forma que este patrimonio se caracteriza, ante todo, por su vitalidad.
En octubre de 2003, durante la XXXII Conferencia General de la UNESCO, se adoptó la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial. Ésta fue concebida como complemento a la Convención sobre la protección del Patrimonio cultural y natural del mundo ("Convendión del Patrimonio Mundial"), que fue adoptada por la Conferencia General de la UNESCO en 1972 y que protege el Patrimonio Material de excepcional valo para la humanidad.
La Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Culural Inmaterial lo define como "las prácticas, las representaciones, las expresiones, los conocimientos, las habilidades, así como los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales asociados con ellos, que las comunidades, los grupos y, en algunos casos, los individuos reconocen como parte de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, transmitido de generación en generación, se ve constantemente recreado por la comunidad y grupos en respuesta a un entorno, en interacción con la naturaleza y su historia y las proporciona su sentido de identidad".
El patrimonio cultural inmaterial se manifiesta, en particular, en los siguientes ámbitos:
- Tradiciones y expresiones orales, incluído el idioma como vehículo del patrimonio cultural inmaterial
- Artes del espectáculo
- Usos sociales, rituales y actos festivos
- Conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo
- Técnicas artesanales tradicionales.
En el contexto de los programas para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, la UNESCO creó en 1998 una distinción internacional denominada "Obras maestras del patrimonio oral e inmaterial y de la humanidad" con el fin de salvaguardar, transmitir y revitalizar el patrimonio cultural inmaterial, como elemento esencial de los tesoros culturales humanos y de la preservación de la diversidad cultural. El proyecto pretende alentar a los gobiernos, instituciones, comunidades locales, grupos, ONG e individuos, tanto a iniciar acciones de identificación, preservación y valorización de su patrimonio oral e inmaterial, como a contribuir a la gestión de la preservación de este patrimonio. La proclamación distingue dos tipos de manifestación del patrimonio cultural inmaterial:
- Espacio cultural : lugar o un conjunto de lugares donde se produce con regularidad la manifestación de una expresión cultural tradicional y popular. Un espacio cultural debe su existencia
- Forma de expresión cultural tradicional o popular : manifestación cultural estrechamente relacionada con las lenguas, la literatura oral, la música, los bailes, los juegos, la mitología, los ritos, las costumbres, las técnicas artesanales, arquitectónicas y de otras artes, así como con las formas tradicionales de comunicación e información
Hasta el momento se han realizado dos proclamaciones (Primera proclamación de las obras maestras del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad, en octubre-noviembre de 2001 y Segunda proclamación de las obras maestras del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad en noviembre de 2003) en las que se han seleccionado 19 obras de arte en el campo de las tradiciones orales, la danza, la música y el teatro. Estas obras maestras inmateriales también incluyen los espacios donde se llevan a cabo diferentes actividades culturales. Para ser seleccionadas, las obras debe correr riesgo de desaparición debido a la aculturación, la urbanización, la falta de medios para su salvaguarda, o cualquier otro factor que amenace su pervivencia. Otros criterios de selcción incluyen el valor relevante de estas manifestciones culturales como testimonio único de las tradicioes culturales, el arraigo en su comunidad de origen, su importancia como modo de afirmar la identidad cultural y fomentar el diálogo intercultural y el alto nivel de habilidades o técnica requerido para llevarlas a cabo.
El Consejo Internacional de los Museos ( ICOM ), dependiente de la UNESCO , ha elegido "Museos y Patrimonio Inmaterial" como lema del Día Internacioal del Museo (18 de mayo), coincidiendo con el título de la próxima Conferencia General del ICOM, prevista para octubre de 2004 en Seúl.